Es importante tomar conciencia de que sin actividad estaremos muy cerca de la apatía, del desinterés y sin ganas de nada, lo que nos acercará los problemas y los acentuará. El pensamiento negativo nos lleva a la desmotivación, un hastío que lleva a la angustia, al mal humor, a encerrarnos en nosotros mismos y atormentarnos. La falta de actividad nos lleva al bloqueo, a acentuar el “no”, a seguir las órdenes negativas del subconsciente.

De lo que se trata es de establecer un plan de acción motivador para superar las dificultades. Aquí planteamos la actividad de caminar con bastones como fuerza motivadora de tu voluntad, con la fe y la esperanza puestas en tus capacidades, que tienes aunque no las veas, sólo se trata de ponerlas en el camino. El impulso de los bastones es un tremendo poder de acción. Pruébalos y serás capaz de ir hacia delante desde el realismo y pensar que puedes cambiar las circunstancias. Encontrarás soluciones en vez de ser víctima del entorno. Notarás como despiertan partes de tu cerebro que tenías dormidas y encontarás soluciones creativas por medio de la estimulación cerebral activada por tu cuerpo al caminar.

A medida que practiques la Marcha Nórdica, tus pensamientos positivos te acercarán a:

  • El control emocional, la serenidad, el buen talante.
  • La sensibilidad y la cercanía.
  • Una mente poderosa en la solución de los problemas, capaz de encontrar alternativas o de relativizarlos.
  • La idea de que para cambiar las cosas primero debo cambiar yo.
  • Aprender de los errores cometidos. Como dijo Dalai Lama: “Cuando pierdas, no pierdas la lección”.
  • Superar carencias o debilidades.
  • Tener autoestima.
  • Sentir confianza en tus capacidades.

Las personas que practican la Marcha Nórdica suelen ir con la cabeza alta, el cuerpo erguido, los hombros relajados, poseen una mirada concentrada y su forma de caminar es rítmica y enérgica. Su cuerpo proyecta un mensaje de seguridad y energía. Ábrete el camino del círculo del positivismo, así serás una persona admirada y respetada. Mediante el caminar erguido se estimula la producción de endorfinas, bajo su influencia te sentirás mejor, más entusiasta. Dicho en otras palabras, la mayor presencia de endorfinas lleva como consecuencia una mejoría en el estado físico y mental, estimulando los centros de placer en el cerebro y transmitiéndonos la sensación de felicidad, aliviando además dolores y malestar.

Si no llevamos la felicidad por dentro, es inútil recorrer el mundo, en ningún sitio la encontraremos. Los grandes cambios de tu vida comienzan de dentro hacia fuera.