Mi primera gran caminata, el Camino de Santiago, la afronté solo: así lo planifiqué y así lo hice. En algunas etapas coincidía con peregrinos, ya que íbamos al mismo paso y caminábamos juntos. Pero el gran viaje a mi interior lo he hecho solo y en silencio, en mis largas caminatas. Recordando a Nietzsche y Rousseau, que fueron grandes caminantes y que plantearon su caminar como un recorrido solitario y de ensoñaciones, para aprender a reflexionar sobre uno mismo, encontrar los propios talentos y adquirir lo antes posible una independencia individual y creativa.

Observé durante el Camino de Santiago que en las largas caminatas el camino lo haces solo, aunque hagas la salida en grupo. Tienes que caminar con tus propios pies en la dirección que señalan y vivir tu propio aprendizaje. Hay motivos para caminar solo: no depender de nadie y en los silencios reflexionar sobre uno mismo, sobre las realidades cotidianas, sobre los pensamientos nuevos, positivos, que nos ayudan a comprender, crecer y darle una oportunidad a la creatividad.

No todos los días encuentro a alguien dispuesto a caminar conmigo, pero sí que tengo varios grupos que me acompañan de manera alternativa. Y desde que escribí mi libro “Barcelona en 1.000.000 de pasos”, les hago de guía en las caminatas, sorprendiéndoles casi siempre con rutas urbanas desconocidas para ellos. Cada vez tengo programadas más salidas en grupo, pues mi objetivo es que conozcan las ventajas de la Marcha Nórdica como actividad para mejorar la salud física y mental.

Si caminas en grupo, tus acompañantes se sentirán mejor y si además es con sol, esa alegría de vivir eleva el componente químico del cerebro, la serotonina. Alterna caminatas solitarias de introspección con otras en grupo. Resulta realmente enriquecedor desde un punto de vista humano. Solo o acompañado, para recibir todas las ventajas físicas y mentales de caminar deberías practicarlo todos los días, salvo algún impedimento insalvable. La constancia te guiará hasta los mejores beneficios. Esta es una prescripción importante. Relajarte oxigenando tu cerebro, llenarte de sugerentes ideas mientras caminas puede parecer un lujo al alcance de pocos, pero lograrlo depende de ti mismo. Si consigues caminar con regularidad, no solamente estarás conectando tu lado creativo, sino que de paso tendrás un sinfín de beneficios para tu salud.